Nos levantamos, desayunamos muy bien en el hostal y fuimos a Horta Sant Joan. En Montsport, una empresa de alquiler de bicicletas, habíamos reservado unas bicicletas y un remolque para el perro por internet. Pagamos 18€/pax por dos bicicletas, el remolque nos lo dejaban gratis, y solo hacíamos la ruta de ida, para la vuelta nos venían a recoger. Al ser fiestas la hora límite de recogida era a las 12:30h, pero teníamos tiempo.
Empezamos la ruta desde Horta de Sant Joan y teníamos que llegar a la estación de Pinell del Brai antes de las 12:30h. La ruta tiene unos 26Km y en 2:30h se puede hacer tranquilamente. Es una ruta por dónde antiguamente pasaba el tren, totalmente llana. Durante la ruta, encuentras viñedos, las antiguas estaciones de Bot (con una terracita para tomar algo), Prat de Compte y Pinell del Brai, pasas por la Fontcalda… y lo más impresionante, la ruta está repleta de los antiguos túneles del tren convertidos ahora en Vía Verda. Consejo, llevad una linterna… Que aunque la mayoría tienen luz, no todos, y sin luz no se ve nada… Esta ruta está llena de familias con niños ya que es muy sencilla y los peques también pueden hacerla perfectamente en bici.

Desde Pinell del Brai, nos vinieron a buscar y de vuelta a Horta de Sant Joan. Este día habíamos reservado en Can Parrado, uno de los restaurantes más valorados de la zona, sobre todo por el arroz. Almuerzo impresionante de 26,50€/pax. El menú nos incluyó degustación de tres primeros, un carpaccio de salmón y bacalao, croquetas caseras y calamarsets con habas, y un exquisito arroz con calamares y escamarlanes. El postre, vino, agua y cafés también están incluidos y el personal es de 10. El único inconveniente es que fuimos porque vimos que tenía terraza para ir con la perrita y no sirven almuerzos en la terraza, pero bueno, nos dieron alguna opción.

Por la tarde, tocaba disfrutar de las fiestas del pueblo y en el programa vimos que en el campo de fútbol hacían “Bous a la plaça” (toros en la plaza) y como no sabíamos qué era, fuimos a verlos y si, realmente eran toros en la plaza… Hacen como una plaza de toros improvisada y quien quiere se pone en la plaza mientras sueltan toros bravos (bueno, a alguna la llaman vaquilla, pero para mí todos eran toros) e intentan incitarlos a que vayan por ellos y escaparse. No entendí muy bien el objetivo, pero en ningún momento se hería al animal, aunque si se le engañaba y cabreaba. Estuvimos mirando un rato, pero temía por los toreros noveles y los pobres toros, así que nos fuimos a dar una vuelta por la feria y luego vimos el baile un rato.

Y por último, aprovechando que estábamos en tierras de vino, fuimos a catar alguno más y aprovechamos para cenar.