Día 1 Barcelona – Vilnius

Empezamos nuestro viaje en Vilnius, la capital de Lituania. Volamos desde Barcelona y, lo primero que descubrimos, fue que el aeropuerto de Vilnius es sorprendentemente pequeño para tratarse de un aeropuerto de la capital de un país. Así pues, no nos fue muy difícil salir rápidamente de él para empezar a descubrir su ciudad.

Nada más salir, tomamos un taxi para que nos llevara a nuestro primer alojamiento, el “Fabrika Hostel Vilnius”. http://www.fabrikahostel.com/ El trayecto desde el aeropuerto duró unos 15 minutos aproximadamente y nos costó 15€.

El “Fabrika Hostel Vilnius” está bastante céntrico. Viajamos a primera hora de la mañana desde Barcelona y al llegar al Hostel eran las 12 del mediodía más o menos. Así que nuestro primer objetivo fue dejar las maletas en la habitación para así irnos sin más demora a conocer la ciudad. Nosotros reservamos una habitación para 2 personas con lavabo y ducha dentro y sin desayuno, ya que el Hostel no ofrecía esa posibilidad. Aunque la habitación estaba equipada con cocina. Una noche nos salió por 45€.

Así que una vez instalados, empezamos con nuestra ruta. Ya nos habíamos informado mediante guías y por Internet de los lugares más emblemáticos de la ciudad, así que recopilando un poquito de información por aquí y un poquito de por allá, nos hicimos la ruta a nuestra manera.

Empezamos por la calle Gedimino Prospektas. Es la calle más importante de Vilnius y alcanza los 2 km. aproximadamente. Esta calle nos llevó hasta el centro de Vilnius, en la Plaza de la Catedral, donde destaca, evidentemente, la Catedral de Vilnius con su Campanario de la Catedral justo al lado. Un campanario con 57 metros de altura y en el que se puede subir para ver las vistas de la ciudad. Aunque nosotros no subimos, ya que dentro de unos minutos veréis que se pueden ver las vistas de la ciudad desde otro lugar.

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Campanario de la Catedral en Vilnius
Después de cruzar la plaza, hay un parque donde nace un camino que sube hasta la Torre Gediminas. No son más de 5 minutos y desde allí arriba sí que puedes disfrutar de las vistas de Vilnius.

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Torre Gediminas en Vilnius
Volvimos a bajar y dimos una vuelta por el parque que había al lado de la Plaza de la Catedral. Un parque muy tranquilo justo al lado del río Neris que cruza la ciudad. En el parque había un “tío vivo”, gente paseando e incluso, nos encontramos con unos ciudadanos de Vilnius jugando partidas de ajedrez en unas mesas ¡a una velocidad altísima!thumbnail_img_8898

Dimos un paseo hasta la Iglesia de Santa Ana, muy bonita en su exterior, para así llegar hasta el barrio de Uzupis. Habíamos leído que se trataba de un sitio especial y ¡de verdad que no nos defraudó! Es un lugar famoso por ser reconocido como una república independiente de artistas. Para que veáis que no exagero, ¡tienen un cartel de entrada y otro de salida dando la bienvenida a la República de Uzupis! Y no solo eso, ¡tienen su propio himno y constitución! La encontrareis traducida a varios idiomas por una de sus calles. Vale la pena leerla… ¡Ya veréis que derechos tienen!

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República de Uzupis
Después de tomarnos un café en una de sus terrazas, continuamos para ver “The Bastion of Vilnius City Wall” (la muralla), “Gates of Dawn” (una calle bonita con tiendas de souvenirs), la Plaza del Ayuntamiento y pasear por la calle Stikliai, una calle con encanto, con terrazas para tomar algo, pastelerías, etc. Terminamos viendo la Universidad y paseando por la calle Pilies Gatve, una de las más bonitas de Vilnius.

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Calle Pilies Gatve en Vilnius
Vilnius es, en resumen, una ciudad bonita para visitar, con su encanto. En 3 horas más o menos se puede ver todo el centro. Nos sorprendió que, a diferencia de otras ciudades europeas, no hubiera muchos mendigos ni artistas de calle pidiendo dinero. Muy tranquila, con pocos turistas para ser Agosto. Con las tiendas abiertas en domingo (no es así en otras ciudades) y donde es bastante barato comer. Nosotros comimos por 9€ por persona y cenamos por 7€. Así que, con aproximadamente 10€ por persona puedes comer en Vilnius. Para que os hagáis una idea, una cerveza de medio litro valía 1,85€ y una Coca-Cola también de medio litro, 1,50€.

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