Día 2 – Manhattan de Sur a Norte

Despertamos para ir al Dunkin Donuts a desayunar y cogimos el metro hasta Battery Park, el parque desde donde se cogen los barcos para ir a Ellis Island, la isla custodiada por la Estátua de la Libertad.

La primera mala noticia que tuvimos era que no podríamos acceder a la isla de Ellis, ya que a causa de un temporal la semana anterior, no dejaban acceder a ella. De todos modos cogimos el ferry, que ya estaba incluido en nuestro City Pass, para tener las mejores vistas posibles de la estátua de la Libertad, aunque fuera de lejos. Un consejo, en el ferry hace mucho aire y frío, así que si vas en invierno, equípate bien.

Una vez hecha la ruta y de vuelta a Battery Park empezamos una ruta andando del sur al norte de Manhattan. 

Lo primero que visitamos fue el Charging Bull y toda la zona de Wall Street. Increibles rascacielsos y un ambiente business 100%.

Allí nos topamos con la zona 0, dónde antiguamente se encontraban las torres gemelas. No pudimos visitar el interior del memorial porque estaba cerrado, pero la inmensidad del agujero ya pone la piel de gallina. No podemos ni llegar a imaginar lo que pudo suponer el horror del trágico 11 de septiembre. Viendo el aguajero, ya te llegan a la memoria todas las imágenes de pánico que hemos visto mil veces por televisión pero que no te das cuenta de su inmensidad hasta que puedes ver en primera persona el lugar. 

Después nos dirijimos a ver la Trinity Church, ya que cerca de allí, nos habían recomendado una hamburguesería que queríamos ver en primera persona y ya tocaba hacer una parada para el almuerzo. Visitamos la iglésia y fuimos hasta una hamburguesería al más puro estilo Grease (muy similar a la cadena que tenemos en España llamada Peggie Sue) en la que vale más la pena la decoración que la comida, pero bueno, teníamos que verla. Allí una hamburguesa con patatas y un refresco nos costó unos 12$ por cabeza.

Después de comer fuimos a China Town. Es el típico barrio chino que puedes encontrar en otras ciudades como Londres, por ejemplo, pero vale la pena visitarlo. En China Town podrás comprar algún souvenir barato y la comida también era más económica que en otro puntos. No tuvimos la oportunidada de comer allí, pero podría ser una experiencia interesante…

Siguiendo la ruta al norte, pasamos por Little Italy y vimos los diferentes comercios y restaurantes típicos de Italia. 

El jet lag, volvía a mostrarse, así que de Little Italy decidimos volver en metro hasta el apartamento para darnos una ducha  y descansar un poco. También la caminta afectaba al cansancio, ya que aunque vas fascinado en todo el trayecto y no te das cuenta, pero en Nueva York las distancias son muy grandes como os podéis imaginar.

Después del merecido descanso fuimos hasta la quinta avenida a ver unas cuantas tiendas al azar y acabamos cenando en un japonés que estaba muy cerca del apartamento. Los japoneses 100% recomendables. Muy auténtico y bueno por aproximadamente 10$ por persona, menú completo y refreco.

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