Día 3 – Brooklyn

Despertamos y fuimos a desayunar en uno de los sitios que habíamos leído por internet que tenían unas de las mejores Bagels de Nueva York. El bar se llama Ess a Bagel. Desayunamos una auténtica Bagel neoyorquina entre autóctonos y empezamos la ruta. Solo un consejo, si queréis ir, evitad las horas puntas antes de entrar a la oficina, ya que es cuando se acumulan más neoyorquinos en busca de su desayuno.

Desde aquí cogimos el metro hasta el puente de Brooklyn, la parte del puente que está en Manhattan, ya que la intención era cruzarlo a pie. El puente lo tenéis que cruzar a pié, no os defraudará.

Una vez en Brooklyn, se nota que estás en Brooklyn y no en Manhattan. Nada raro, pero te da la sensación que debes ir un poco más con cuidado.

Solo cruzar el puente, puedes acceder a un parque a orillas del East River. Desde este lugar tendrás unas vistas espectaculares del skyline de Manhattan. Vale la pena pararte allí un rato y observarlo tranquilamente.

Desde el parque fuimos andando hasta Fullton Mall, una calle de Brooklyn que habíamos leído que tenía Outlets. Una vez en la calle, comimos algo en Shake Shack que está al inicio de la calle. Leímos que eran de las mejores de Nueva York, y si, lo son. Es una cadena, pero están buenísimas.

Después de nuestra increible hamburguesa, hicimos alguna compra en las tiendas outlet, que sinceramente solo encontramos algun chollo Levis, Converse y Gap, por el resto, caro igual, antes de irnos al Barclays Center, si, hoy tocaba un partido de la NBA.

Las entradas del partidos las cogimos desde España y una vez en las taquillas del estadio, nos las cambiaron por las definitivas. La semana en la que íbamos, los New York Knicks no jugaban en casa (bueno, creo que jugaban el día de llagada y el día que nos íbamos y no nos daba tiempo…) aunque nos hubiera encantado ir al Maddison Square Garden, no fue posible, así que decidimos ir a ver los Brooklyn Nets. Vimos el partido de Brooklyn Nets contra Milwaukee Bucks y aunque perdieron… NO OS PODÉIS PERDER asistir a un partido de la NBA, y no solo por el partido, que también, sinó por todo el espectáculo al más puro estilo americano: las mascotas, la kiss cam, los minutos entre partes… El partido costó unos 50$ por persona, pero no lo cambiamos.

Después de partido ya era tarde, así que cojimos un hot dog en un tenderete próximos y de vuelta a descansar al apartamento.

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