Al igual que en el hotel de Montluçon, en el The Black Swan Hotel reservamos alojamiento y desayuno. Así que, después de desayunar, ya nos fuimos de camino a Holanda. De Brujas a Linschoten teníamos poco menos de 2 horas y media, unos 240 km.

Así que, antes de llegar a Linschoten, hicimos nuestra primera visita en Holanda: Geertjes Hoeve en Utrecht, una granja con cabras, cerdos, ponis, un restaurante, una tienda, parque infantil… Es un sitio espectacular para los más pequeños. ¡Incluso puedes alimentar a las cabras de manera gratuita con unos pequeños biberones!

El parking cuesta 2€ la hora con un precio máximo de 8€ al día. La entrada a la granja es gratuita. Guillem y Laia se lo pasaron en grande jugando en la granja. Comimos en el restaurante y, después de comer, tuvimos que convencerlos de que debíamos irnos a Linschoten para instalarnos, porque si fuera por ellos, ¡se habrían pasado el día entero en la granja!

De Geertjes Hoeve a Linschoten hay tan solo 20 minutos, unos 15 km. Pero después de dos días de viaje, era el momento de instalarse bien en la casa en la que estaríamos estas vacaciones. Si habéis leído viajes anteriores, ya sabréis que mayoritariamente en nuestras vacaciones utilizamos el Home Exchange. Para los que no lo conocéis, se trata de un portal en el cual puedes hacer intercambio de casas. Hay diferentes opciones. Por ejemplo, tú te alojas en una casa y los propietarios de esa casa vienen a la tuya. O también puedes alojarte en una casa y que una tercera familia se aloje en la tuya ya que donde tu vas, ellos no quieren o no pueden ir a la tuya. Entonces te dejan su casa y la tuya la reserva otra familia de otro lugar.

En esta ocasión, nos alojamos en la casa de Johan, en Linschoten, un pueblecito de tan solo 5.000 habitantes. Una vez todas las maletas descargadas y ya instalados, fuimos al único supermercado del pueblo para comprar algo para cenar y desayunar al día siguiente y tener algo de provisiones. Aún nos dió tiempo también de jugar un ratito en uno de los parques del pueblo.

Cenamos en casa y fuimos prontito a dormir ya que al día siguiente ¡ya íbamos a empezar a descubrir Holanda!