
Después de la jornada intensa de ayer, hoy tocaba un día más tranquilito. Salimos de casa después de desayunar y fuimos hasta Gouda, a 24 km. de Linschoten. Ciudad famosa por el queso que lleva el nombre de la propia ciudad.

Aparcamos en el Klein Amerika Parking Lot. Es importante saber que allí se debe pagar en el mismo momento de aparcar. Según habíamos leído previamente por internet, si pagas al momento de marcharte puede llegarte una multa. El ticket para dos horas nos costó 5€.

Dimos una vuelta por Gouda con tranquilidad. Visitamos las diferentes tiendas de queso que són espectaculares y en las que puedes probar una gran variedad de tipos distintos.

Al terminar en Gouda, nos dirigimos al aparcamiento de Kinderdijk, a 29 km. de Gouda. Queríamos recorrer la zona de los molinos en bicicleta, concretamente hacer la ruta Kinderdijk-Elshout. Así que alquilamos dos bicis y un carrito para los niños. En total, el alquiler para todo el día nos costó 38€.

También existe la opción de alquilar las bicis por tan solo dos horas, pero la diferencia de precio no es muy grande y nosotros preferimos tener libertad para avanzar a nuestro ritmo y parar a hacer un picnic durante la ruta y no estar pendientes del reloj.

Nos encantó la ruta. Es muy fácil de hacer en bicicleta, hay un montón de molinos y la zona ofrece varios recorridos y se puede hacer un circuito circular. Nosotros completamos unos 10 km, disfrutando del paisaje, de los molinos y del entorno tan tranquilo. Aunque si alguien quiere caminar o pedalear más, hay también rutas más largas disponibles.

Después de devolver las bicis y de haber pasado una tarde increíble entre canales y molinos, regresamos a Linschoten y terminamos el día en el parque del pueblo, dejando que los niños jugaran un rato antes de volver a casa a cenar y a descansar.