
Hoy nos levantamos pronto porque teníamos que ir un poco más lejos de lo habitual. Después de desayunar en casa fuimos directos al aparcamiento del Zuiderzeemuseum, a 116 km. de Linschoten.

El Zuiderzeemuseum abre a las 10:00h. Llegamos unos 10 minutos antes, así que entramos de los primeros. El día anterior habíamos comprado online las entradas que incluían el trayecto en barco: 19€ por adulto, 13€ por Guillem y Laia gratis. Pasamos toda la mañana allí. Zuiderzeemuseum es un museo al aire libre que recrea cómo era un pueblo de Holanda en 1905, con casas, talleres y pequeñas tiendas tradicionales.

Una de las actividades más divertidas es que puedes vestir a los niños con ropa típica holandesa de forma gratuita. Tienen 30 minutos para pasear con el traje antes de devolverlo.

También es posible pintar tu propio zueco, una actividad que les encantó. Hay varios restaurantes dentro del recinto, pero nosotros preferimos comer de picnic en un banco, aprovechando que hacía buen tiempo.

Los barcos de vuelta salen hasta las 17:30h, pero después de comer nosotros ya decidimos regresar. Cogimos de nuevo el barco, volvimos al coche y nos acercamos al centro de Enkhuizen, donde dimos un paseo tranquilo y paramos a tomar un helado.

Para terminar la tarde, fuimos a Speeltuinvereniging Kindervreugde, a tan solo 2 km. de Enkhuizen. Speeltuinvereniging Kindervreugde es un parque infantil muy completo. La entrada cuesta 3€ por niño. Guillem y Laia se lo pasaron en grande mientras nosotros descansábamos un rato antes de volver a casa.
