Empezamos nuestro viaje yendo hasta el aeropuerto de Barcelona. Cojimos un avión con destino directo a Miami. 10 horas de vuelo en total. Salimos a las 15:30h de la tarde hora de Barcelona y aterrizamos en Miami a las 20:30h hora local. Por cierto, que quede constancia que tanto Guillem como Laia ¡se portaron genial en el avión! Una vez pasado el control de pasaportes, fuimos a buscar un coche que habíamos alquilado previamente. Lo alquilamos con la empresa Dollar Car Rental. 13 días de alquiler, más alquilar una sillita para Laia, nos salió por 639,59€. En este precio estaba incluido también el Plate Pass. Una tarifa plana para poder utilizar los peajes de las autopistas sin detenerte ni tener que abonar nada aparte.

Una vez ya nos dieron el coche fuimos a nuestro alojamiento para descansar. Habíamos buscado previamente un alojamiento a través del portal Home Exchange. Para los que no lo conocéis, se trata de un portal en el cual puedes hacer intercambio de casas. Hay diferentes opciones. Por ejemplo, tú te alojas en una casa y los propietarios de esa casa vienen a la tuya. O también puedes alojarte en una casa y que una tercera familia se aloje en la tuya ya que donde tu vas, ellos no quieren o no pueden ir a la tuya. Entonces te dejan su casa y la tuya la reserva otra familia de otro lugar.

En fin, que estuvimos alojados en la casa de Yureg y solo podemos decir que son una familia encantadora. Fueron super amables, todo fueron facilidades. Ellos estaban alojados en la misma casa pero nos dejaron espacio e intimidad. Como llegamos por la noche, nos contaron que teníamos que hacer para entrar y estuvimos muy a gusto. Al día siguiente ya coincidimos y nos presentamos. Como os digo, son una familia maravillosa y super amable. La casa de Yureg estaba a unos 20 minutos aproximadamente del aeropuerto de Miami. Cómo eran las 22:00h aproximadamente y estábamos cansadísimos del viaje en avión, fuimos a dormir directamente y dormimos de un tirón toda la noche.