Día 4: Mirador del Flysch – Zumaia – Zarautz – Oñati

En nuestro segundo día en el País Vasco fuimos primero hasta Elorriaga, más concretamente fuimos a ver el Mirador del Flysch. Es un lugar con unas vistas espectaculares del mar cantábrico y de los acantilados. De hecho, la palabra “flysch” no es euskera sino que es alemana y significa “resbalar” o “deslizarse”.

Mirador del Flysch

Para llegar fuimos en coche desde Legazpi hasta el “área de descanso de Elorriaga”. 54 km. de trayecto. En el área de descanso hay un parking donde dejamos el coche y hasta el Mirador del Flysch hay unos 500 metros.

Mirador del Flysch

Después de disfrutar de las vistas espectaculares, desde el mismo mirador sale un camino para poder bajar directamente hasta la playa. 1,5 km. de bajada y luego otro 1,5 km. de subida ya que se sube por el mismo camino.

Playa Mirador del Flysch

Una vez de nuevo arriba, fuimos hasta la localidad de Zumaia, a 5 km. de distancia, para ir a visitar un sitio que gracias a la película “Ocho apellidos vascos” se hizo muy famoso: la Ermita de San Telmo.

Ermita de San Telmo

Es muy pequeñita pero hay unas vistas increíbles también de los acantilados ya que está construida encima del acantilado del Flysch.  Aunque no hayáis visto la película, vale la pena visitarla. Y los que la habéis visto, váis a recordar la famosa escena de la boda.

Ermita de San Telmo

Después fuimos a comer al restaurante Izeta Sagardotegia, a 15 km. de la Ermita de San Telmo. Pertenece al municipio de Zarautz pero se encuentra en la montaña. La verdad es que fuimos recomendados por unos amigos y es que si no conoces el lugar, es difícil encontrarlo ya que, como os comentaba, no está en Zarautz si no que hay que ir subiendo hacia la montaña hasta que lo encuentras. De hecho, todos los clientes de ese día eran gente autóctona. ¡Los únicos “guiris” éramos nosotros! Y sí… ¡Fuimos expresamente para comernos una tortilla de bacalao y una chuleta a la brasa que estaba espectacular! El precio de la chuleta: 35€ + IVA.

Izeta Sagardotegia

Ya con la barriga llena bajamos a Zarautz, a 5 km. del restaurante y dimos un paseo por la playa de Zarautz mientras el peque se pegaba una buena siesta después de la comida. Aunque la típica llovizna del País Vasco nos obligó a volver al coche y nos fuimos yendo de vuelta a Legazpi aunque primero nos paramos a visitar el pueblo de Oñati, a 59 km. de Zarautz.

Oñati

Pasamos un rato paseando por el centro y callejeando disfrutando de este pueblecito en el corazón de Euskadi. Ya a media tarde volvimos a Legazpi, a 13 km. de Oñati.

Oñati

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