Lo primero que hicimos por la mañana después de desayunar fue ir a la estación de London Victoria para comprar la Oyster Card. Es una tarjeta que sirve para utilizar el metro, el bus y el tren. Pensad que en los buses no puedes pagar ni con tarjeta de crédito ni en efectivo. Así que lo más cómodo es compraros la Oyster Card. Vale 5 libras esterlinas (unos 5,55 Euros) y puedes recuperar el importe el último día devolviendo la Oyster Card. Una vez has pagado las 5 libras esterlinas, tienes la Oyster Card pero vacía. Es decir, tienes que cargarla de dinero. Los precios van por zonas y días. En nuestro caso, elegimos zonas 1 y 2 para dos días y nos costó 13,80 libras esterlinas (unos 15,30€ Euros). Pero puedes hacer los viajes que quieras.

Ya con la Oyster Card, tomamos el metro en London Victoria hasta la estación de King’s Cross. Allí hay el andén 9 3/4, famosa porque es donde Harry Potter y los demás estudiantes se subían al tren que los llevaba a la Escuela de Hogwarts. Puedes hacer cola y sacarte una foto. Te hacen una foto y justo al lado hay la tienda de Harry Potter donde podréis comprar la foto. Si no queréis comprarla no hay ningún problema en haceros la foto con vuestra cámara o con el móvil.

Después nos fuimos hasta la British Library, la biblioteca. Fuera hay una estatua enorme de Isaac Newton midiendo el universo. Entrar es gratis y hay un montón de documentos históricos: la Carta Magna, partituras de Mozart, de Beethoven, de los Beatles, cartas de Gandhi, etc. Es una biblioteca muy bonita, pero no está permitido hacer fotos para así preservar los documentos históricos.

Al salir paseamos un ratito por Regent’s Park. Hay un montón de ardillas que se os acercan ¡e incluso podéis alimentar!

Luego fuimos hasta Camden Town, uno de los barrios más famosos de Londres donde hay un montón de mercados. El más famoso: Camden Market. Paseando por los diferentes mercados encontraréis de todo. Incluso muchos puestos de comida a un precio asequible (comida vietnamita, mexicana, japonesa, tailandesa, etc.). Escoged lo que más os apetezca y hay mesas y bancos para comer allí mismo. Nosotros comimos por 7 libras esterlinas por persona (unos 7,75 Euros).

Después de comer nos acercamos al British Museum. También es gratis y vale mucho la pena visitarlo. Es uno de los museos más importantes del Reino Unido y donde podréis ver unas espectaculares obras de arte de la antigua Grecia, Egipto, África, América, México, China, Japón. etc. De verdad, ¡no os va a defraudar!

Luego fuimos paseando por varios barrios como el Soho o Chinatown. Y, como no, nos acercamos a ver la plaza más famosa de Londres: ¡Piccadilly Circus! ¡Donde podréis ver los carteles luminosos al más puro estilo Times Square de Nueva York!

Después nos fuimos al Hotel a descansar un poquito para luego terminar el día yendo a Winter Wonderland. ¡Es un parque de atracciones enorme! Muy bonito y divertido. La entrada es gratuita y paseamos sin más, nos subimos a alguna que otra montaña rusa y terminamos en un Biergarten comiendo un frankfurt y bebiendo una cerveza mientras un grupo de música tocaba en directo. Este parque solo abre de noviembre a enero. Así que si visitáis Londres por las Navidades, ¡no dudéis en acercaros en algún momento!
