Nos levantamos en un día lluvioso. Teníamos pensado ir hasta Lastours para hacer una ruta de trekking de unas tres horas de duración que pasas por cuatro castillos, pero viendo el día que hacía, desistimos y decidimos hacer una ruta alternativa por carretera. Durante el desayuno estuvimos preguntando a nuestros anfitriones y siguiendo sus recomendaciones preparamos la ruta.
Empezamos la ruta dirección Minerve y fuimos parando en Rieux-Minervois, Homps, Olonzac, hasta llegar a Minerve. Minerve es un precioso pueblo medieval, amurallado, con un increíble puente de acceso y que parece estar esculpido en la misma montaña. Perderos entre sus pequeñas calles y buscad algún lugar para degustar el vino de la zona. ¡No os defraudará!

De Minerve, bajamos hasta Lezignan-Corbières y dirección a Lagrasse, buscamos algún sitio para comer.
Algo muy importante para encontrar un restaurante para comer en Francia, es saber que comen muy pronto. Buscar un restaurante que te sirvan almuerzo incluso a las 13:30h no es tarea fácil… Y con la ruta… ¡pues íbamos bastante justos! Siguiendo la carretera hacia Lagrasse, encontramos un pequeño restaurante en un pueblo llamado Fabrezan, con una pizarra exterior que anunciaba que tenía menú por 12,50€, así que allí paramos. El restaurante se llama Le Faitout y os lo recomendamos. https://www.tripadvisor.fr/Restaurant_Review-g482915-d6943018-Reviews-Le_Faitout-Fabrezan_Aude_Occitanie.html

Con el estómago lleno, llegamos a Lagrasse. Lagrasse es un pueblo medieval bien conservado y con una impresionante abadía. Aparcamos en el parking gratuito al principio del pueblo y desde allí tienes una ruta circular para recorrer el pueblo a pie y visitar sus callejuelas, sus plazas principales, cruzar el puente medieval para llegar a la abadía, ver la antigua torre de defensa la iglesia, etc.

Después de Lagrasse ya nos dirigimos a Carcasona. Empezamos por la visita a la ciudad medieval, La Cité Médiévale, así que aparcamos en el mismo parking. La antigua ciudad de Carcasona es preciosa, aún más en Navidad, y está muy bien conservada pero… ¡Es un cúmulo constante de turistas que hace que pierda gran parte de su encanto! La Cité Médiévale son calles con tiendas medievales, tiendas de souvenirs, restaurantes, etc. Pero eso sí, calles de piedra dentro de una ciudad medieval amurallada. Y como no somos muy fans de sitios con tanta gente, dimos una vuelta rapidita y fuimos al centro de la ciudad actual de Carcasona, fuera de las murallas.

Allí dimos una vuelta por el centro y aprovechamos para comprar algo típico de la zona para cenar. También fuimos al mercado de Navidad, que tanto nos gustan, y cuando ya habíamos visto todo, volvimos de nuevo a nuestro alojamiento.
