Pues nada, para cruzar el charco ya sabéis que tenéis que armaros de paciencia, ya que el primer paso es pasarse más de 10 horas en un avión. Nosotros volamos de Barcelona a Bogotá. 10 horas de vuelo y una escala de 2 horas en Bogotá. Luego, tomamos un vuelo de Bogotá a Quito. Un trayecto mucho más corto, 1 hora y 30 minutos.
Llegamos a Quito, en el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, de noche. Así que lo primero que había que hacer era tomar un taxi hasta nuestro alojamiento. Punto y aparte merece el tema de los taxis. Leímos en un montón de guías que los taxis en Ecuador no eran seguros, que si corrías el riesgo de que te robaran o incluso secuestraran. Vamos a ver, el riesgo existe, pero para minimizarlo, hay que coger siempre taxis oficiales.
Pautas para saber cuáles son: son amarillos, tienen que tener el número de la matrícula bien visible (hay un montón de coches que circulan sin matrícula) y, si os fijáis bien, en las puertas siempre hay el nombre de la compañía de taxis a la cual pertenecen. Es decir, si veis un coche que pone que es un taxi, pero no es amarillo, no lleva matricula y no se ve a que compañía de taxis pertenece, ¡a ese NO HAY QUE SUBIR!!!!
Tema taxi aclarado, continuamos con nuestro viaje. Tomamos un taxi desde el aeropuerto hasta el Hostal Blue Hostel http://bluehousequito.com/?lang=es en Quito. El trayecto duró unos 40’ y la tarifa de los taxis desde el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre hasta Quito es de 26 dólares. Como os dije, era de noche, así que nos fuimos directos a dormir.
Por la mañana, lo primero que hicimos fue tomar un taxi hasta el teleférico de Quito http://www.quitoadventure.com/espanol/relax-ecuador/lugares-turisticos-quito/naturaleza/teleferico-quito.html El trayecto en taxi costó 5 dólares y el tiquet del teleférico, 8,50 dólares por persona. Vale mucho la pena, ya que desde arriba podéis ver las vistas de Quito y del volcán Cotopaxi. Quito es impresionante. Nos contaron que tiene una extensión de 4 km. de ancho por… 70 km. de largo!!!!

Una vez de vuelta, fuimos con un taxi desde el teleférico hasta el centro histórico de Quito. La tarifa, igual que antes, 5 dólares. Paseamos por el centro histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Fuimos viendo los lugares más emblemáticos del centro: la Basílica del Voto Nacional, la Catedral Metropolitana, la Iglesia de San Francisco, etc.

Comimos en un restaurante típico de Ecuador. Vamos a ver, en Ecuador no hay aún mucho turismo. Así que iros olvidando de McDonald’s, Burger Kings, pizzerías, restaurantes japoneses, restaurantes chinos, etc. Cualquier restaurante es típico ecuatoriano. Los menús al mediodía consisten en sopas del día de primero y un segundo que suele ser algo de carne con arroz, patatas y ensalada. Incluye un zumo natural de fruta y los precios van de los 2 a los 4 dólares por persona.
Por la tarde fuimos hasta la Virgen de El Panecillo. Otro mirador con vistas espectaculares a Quito. Como os conté, ¡Quito es enorme! Así que no es una ciudad para visitarla a pie. Tomamos un taxi que nos llevaba hasta El Panecillo, se esperaba unos 30 minutos para que paseáramos e hiciéramos las fotos necesarias y nos bajaba de nuevo al centro de la ciudad. Todo esto por 20 dólares. Decidimos hacerlo así, ya que desconocíamos si habría muchos taxis en El Panecillo para volver de nuevo a abajo.
