Hoy vamos a dedicar el día entero a visitar Guayaquil. No nos preocupamos mucho de planificar el itinerario. Como ya sabéis si habéis leído los posts anteriores, estamos alojados en casa de nuestra amiga Luisa. Así que… ¿qué mejor guía que ella misma para ver su ciudad?
Primero nos llevó al Parque Seminario, más conocido como el Parque de las Iguanas. Os preguntaréis que si llamándose así hay iguanas… ¡Hay un montón! De hecho, el Parque es como una mini ciudad de las iguanas. Las hay grandes, pequeñas, por los árboles, por el césped, ¡por todos lados! Vais a poder fotografiarlas muy de cerca y podréis tomar fotos hasta que os canséis.

Luego fuimos paseando por la zona más céntrica de Guayaquil: la Avenida 9 de Octubre, la Calle 10 de Agosto, etc. Fuimos viendo el Ayuntamiento, la Biblioteca Municipal… En fin, paseando tranquilamente.

Fuimos a almorzar a su casa y por la tarde nos llevó al Parque Samanes. ¡Es un parque enorme! ¡Inmenso! Tiene campos de fútbol, de básquet, de vóley, etc. Y aparte, tiene carriles bici, carriles para ir paseando, etc. ¡Es una pasada! El sitio ideal para desconectar del tráfico e ir a hacer deporte. Ya sea de equipo o en solitario: correr, ir en bici, pasear, etc.

Había también un pequeño lago con peces. Allí hay una máquina que, por unos 25 centavos, te da comida para los peces. Son unas bolitas que las vas tirando y veréis como se acercan un montón. ¡Muy divertido para los más pequeños de la familia! También nos tomamos un helado tranquilamente.

Y ya por la tarde / noche, fuimos hasta el Malecón del Salado. Es un lugar ideal para pasear. ¡Muy romanticón! Hay bares y restaurantes donde tomar algo. Y también hay una fuente de agua que por la noche la iluminan y ponen música. ¡Entretiene bastante!