Seguimos con nuestra ruta por Guayaquil, evidentemente acompañados de nuestra anfitriona Luisa. Por la mañana nos llevó a ver la Isla Santay. La Isla Santay se encuentra en el río Guayas, a 800 metros de distancia de Guayaquil. Y se accede a través de un puente peatonal.

Allí alquilamos bicis para ir a visitar la Ecoaldea. Allí viven unas 50 familias pero no permiten a los turistas visitar el poblado en sí, ya que es una zona protegida. El alquiler de las bicis nos costó 4 dólares por persona con una duración de 3 horas. Desde la entrada, donde se alquilan las bicis, se inician varias rutas. Puedes ir hasta Durán, a 1 hora de distancia en bici. Nosotros elegimos ir hasta la Ecoaldea. Ir y volver son unos 30 minutos.

En la Ecoaldea puedes ver cocodrilos y también hacer algún sendero a pie de unos 15 minutos. Pero como os decía, no podéis visitar la Ecoaldea. Si no queréis alquilar bicis, también podéis ir a pie. Desde la entrada hasta la Ecoaldea son unas 2 horas ir y volver.

Almorzamos en casa de Luisa y, por la tarde, nos llevó a ver el Parque Histórico de Guayaquil. Es un sitio muy chulo para ir con niños. Es como un zoo, pero diferente. Vas caminando por una pasarela y, a ambos lados, vas viendo los animales. Al final de la pasarela, te encuentras con una reproducción de las casas coloniales antiguas de Guayaquil. Incluso puedes entrar en alguna de ellas para verlas por dentro tal y como eran antiguamente. Y también hay una granja antigua.

Nosotros llegamos a las 15:30h, pero el acceso al Parque cierra a las 16:30h. Os lo digo porque es preferible visitar el Parque por la mañana, sin prisas. A nosotros no nos cobraron la entrada. Cosa que nos sorprendió, ya que en las guías que habíamos leído decía que sí que había que pagar la entrada.

Después fuimos a la Plaza Lagos, en la zona Samborondón. Es una zona muy bonita con tiendas, restaurantes, cafés, etc. Ideal para pasear un ratito y tomaros un café.
