Nuestro avión salía de vuelta a las 19:00h de la tarde, así que teníamos hasta el mediodía para terminar de visitar Oporto. Como os he contado en los días anteriores, si algo haces en Oporto es caminar. ¿Solución entonces? ¡Alquilar una bicicleta! Eso es lo que hicimos esa mañana.

Fuimos desde al hotel a la zona de la Ribeira. Justo antes de llegar puedes ver el Palacio de la Bolsa, la Iglesia de San Francisco y la Casa do Infante. Muy cerca, justo en la zona de la Ribeira, puedes alquilar bicis.

Os lo recomiendo porque lo que hicimos fuer ir hasta el Castillo del Queso. Es una excursión de 8 km. aproximadamente por todo el paseo marítimo a orillas del río Duero.

Excepto algunos tramos de carretera, es muy fácil ya que hay carril bici y ves a la gente paseando, corriendo, yendo en bici, etc. Una vez allí, puedes volver por el mismo camino o adentrarte en el Parque da Cidade de Oporto, siguiendo el mismo carril bici.

¡Es el parque más grande de Portugal! Y allí podréis respirar tranquilidad, ver pequeños lagos, con sus patitos, etc. Luego volvimos cruzando las calles por el carril bici hasta llegar de nuevo al lado del río para ir a devolver la bicicleta. Yo creo que en total hicimos unos 20 km. aproximadamente.

Una vez devueltas las bicis, fuimos a ver los Jardines del Palacio de Cristal y la Casa de la Música, ya que quedan un poco más apartadas del centro.
Y luego ya comimos y fuimos al Hotel a buscar las maletas para volver al aeropuerto. ¡Eso fue todo! Espero que os haya gustado nuestro viaje y que, si algún día visitáis Oporto, ¡nuestra humilde guía os pueda servir de ayuda! ¡Muchas gracias por seguir nuestras aventuras!