Día 4 Juodkranté – Smiltyne – Klaipeda – Palanga – Telsiai – Siauliai

Empezamos el día desayunando en la misma habitación con comida que compramos el día anterior en el supermercado. Es una forma de que te salga todo más barato y también puedes arrancar antes.

Así que, sin más dilaciones, nos pusimos en marcha en dirección a Smiltyne para tomar el ferry de vuelta a Klaipeda. ¿Os acordáis que en el día anterior nos encontramos un peaje donde tuvimos que pagar 20€ para continuar? ¡Pues es solo para acceder al Istmo de Curlandia! ¡Qué grata sorpresa nos llevamos al irnos y comprobar que el peaje sólo está en un lado de la carretera y que en esta ocasión no teníamos que pagar! Pero las sorpresas no terminaron aquí.

Llegamos hasta Smiltyne para coger el ferry y cuando nos pensábamos que deberíamos comprar el ticket de vuelta de 11,85€ igual que en la ida, vimos que no. ¡Que para salir del istmo el ferry es gratuito!

Así que, con una sonrisa de oreja a oreja, llegamos a Klaipeda y decidimos dar una vuelta por el centro. La verdad es que en Klaipeda no hay mucho que ver. El casco antiguo es bastante pequeño y en más o menos 30 minutos está hecho.

klaipeda
Klaipeda
Aún así, nos llamó la atención el Castillo. No queda mucho de él y toda la zona está en obras. Pero allí mismo tienen el Museo del Castillo que se puede visitar al módico precio de 1,74€. Como habíamos visto el centro de manera muy rápida, nos decidimos a visitar este Museo.

Es bastante sencillo y rápido de ver. El único problema es que prácticamente todo está escrito en lituano. Hay muy pocas explicaciones en inglés. Así que te paseas por el Museo descubriendo la historia de Klaipeda pero a través de imágenes, ya que de lituano entendíamos más bien poco.

De Klaipeda nos dirigimos hasta Palanga, a 30 km. de distancia. Palanga es un pueblo de costa ¡súper turístico! Una calle peatonal muy grande te lleva hasta la playa. ¡Parecía Las Vegas o Times Square a la lituana! Restaurantes, bares, tiendas de souvenirs, juegos recreativos como en las ferias, etc.

palanga
Palanga
Después de comer en Palanga, nos dirigimos a Telsiai. a 80 km. Allí paramos más que nada para estirar un poco las piernas y tomarnos un café. Al lado del centro del pueblo hay un lago muy bonito. Paseamos por unos 20 minutos más o menos y seguimos la ruta hasta Siauliai, a 70 km. aproximadamente.

telsiaai
Telsiai
Allí pasaríamos la noche, pero antes de ir donde nos alojaríamos, fuimos directamente a ver La Colina de las Cruces. Habíamos leído que era visita imprescindible y os puedo asegurar que es así. ¡El lugar es espectacular para verlo en directo! Está a unos 10 km. de Siauliai. Se trata de una colina con ¡más de medio millón de cruces! Fue un símbolo de resistencia de la población lituana durante los años de invasión de la Unión Soviética, ya que prohibieron la construcción de cruces y los lituanos decidieron poner cada día más cruces en esa colina a modo de resistencia. El número de cruces sigue aumentando cada día, ya que los mismos visitantes van dejando cruces en forma de ofrenda. Las hay de todos los tipos.

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Colina de las Cruces en Siauliai
Finalmente fuimos al Hotel – Bar Grafaité, donde pasaríamos la noche. http://hotelgrafaite.com/en/ Alojamiento y desayuno por 40€. Para cenar nos fuimos al centro de Siauliai. Había diferentes restaurantes y con precios variables, pero si eliges bien puedes comer por 10€ por persona.

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