Llegamos a la ciudad a media mañana y desde el aeropurto nos dirijimos al apartamento que habíamos alquilado por Airbnb en metro. Bastante sencillo todo. Era un apartamento completamente equipado en Manhattan, pequeño, un cuarto sin ascensor, pero con lo necesario. El apartamento estaba super bien ubicado, en la 53 entre la 2 y la 3, y esto fue clave en nuestro viaje ya que nos daba la posibilidad de movernos cómodamente por la ciudad y volver.
La intención del apartamento, como habíamos hecho otras veces, era para aprovechar el tema cocina para ahorrarnos algún eurillo, pero cuando vimos el primer día el coste de un brick de leche en el super, unos 3$, y un café con leche en el Dunkin Donuts valía 1$, decidimos no encender ni un fogón de la diminuta cocina.
Lo primero que hicimos fue ir a comprar el New York City Pass ya que queríamos visitar al máximo al mejor precio. Este ticket nos costó unos 80$ e incluye entradas a las principales atracciones turísticas de la ciudad: Ellis Island y estátua de la Libertad, Top of the Rock, Empire State Building y un museo a escoger. Esto cuando lo compramos nosotros , ahora parece que es más caro pero incluye más visitas.
La intención de este primer día era situarnos e ir a visitar un poco el centro. Cabe decir que fuimos a Nueva York en una muy buena época, durante un puente de la Purísima de principios de dicimebre, todo decorado de Navidad y con ofertas post Black Friday. Sin intención de visitar nada concreto, comimos algo en el primer restaurante de comida rápida que encontramos y fuimos hasta Times Square para fijar un destino. Fuimos andando desde el apartamento y solo con esos 15 minutos de trayecto, nos dimos cuenta que la inmensidad de Nueva York, no nos desfaudaría: la gente, el ruido de ambulancias y coches de policía, los enormes edificios que te hacen sentir como hormiguitas… Irás boquiabirto en todos tus paseos.
Este día vimos Times Square, Broadway, la pista de patinaje sobre hielo del Rockefeller Center y el enorme árbol de navidad, el Radio City Music Hall, la catedral de St. Patrick, de lejos algunos edificios emblemáticos como el Top of the Rock, el Empire State Building, el edificio Chrysler, entramos en alguna tienda al azar para ver las ofertas… Y después de situarnos, comimos unos trozos de pizza de 99 Cent Fresh Pizza que encontramos en el centro, si si, trozos de pizza por 99 céntimos de dólar y volvimos al apartamento para ducharnos e intentar ir a dormir temprano y así combatir el jet lag…